Situada
en el centro de la Sierra de Francia, a 1048 metros de altitud.
Rodeada de Nogales y Castaños, es uno de los pueblos
más representativos de la Comarca. Siendo sin duda
alguna, el más conocido de todos ellos, por el tipismo
de sus casas, calles, plazas, gentes y tradiciones.Su nombre
Alberca, hace referencia
a la abundancia de agua en todo su entorno. Por eso antiguamente
se la llamaba Val-de-laguna.La Alberca es el marco de la calidad
que encierra una bellísima e interesante pintura.En
efecto el conjunto arquitectónico destaca por la originalidad
de sus calles, plazas y casas, formando tortuosas calzadas
con grandes lanchas de piedra granítica, fruto de una
arquitectura popular que se mantiene Inalterable durante Siglos,
evocando tiempos pasados.
La
Iglesia, del siglo XVIII, con su esbelta torre de sillería.
En el interior tres naves separadas por pilares y cubierta
con bóvedas de Cañón en ladrillo visto,
reúne un gran número de tesoros artísticos,
entre los que destacan " El Cristo del Sudor", atribuido
a Juan de Juni. Su púlpito del siglo XII, en granito
policromado. Dada estas especiales características
en 1940 fue declarado el pueblo de La alberca. Conjunto Histórico
Artístico. También son de notable
interés,
sus fiestas populares y actos religiosos, que son numerosos,
originales e interesantes. Conservando el sabor auténtico
de la tradición popular.