La Villa de Cepeda se sitúa sobre una colina que domina una hermosa Vega, rodeada por una corona montuosa, donde cabe destacar por su fragosidad el monte de "La Dehesa" y el pico de "El Cabril" (1423m.). Hay una ruta señalizada por "La Dehesa" salvando el arroyo de S.Pedro del Coso a través del puente medieval dónde arranca también "la ruta de los molinos" y puedes pasear por un magnífico "bosque galería"; bajo robles, Castaños,madroños y acebos para culminar en las ruinas de La Ermita de S. Marcos (S.XVI). Lugares muy agradables.

El pueblo se asienta sobre un antiguo castro Veton; pueblo prerromano guerrero y ganadero del que no han quedado restos. Los vestigios más antiguos que se conservan, huella del paso de las antiguas civilizaciones que se asentaron en esta comarca y principalmente conocidas, son las pinturas rupestres del "Valle de Las Batuecas" de en torno a 5.000 años de antigüedad.
Cepeda se encuentra dentro del Parque Natural de "Las Batuecas- Sierra de Francia" que toma su nombre de la comarca y del legendario y misterioso Valle del río Batuecas en el término municipal de La Alberca; considerado desde antiguo como el mismísimo "paraíso terrenal".
En un rádio de 30 minutos hay hasta cinco pueblos declarados Conjuntos Historicos; La Alberca, desde 1940(Primer pueblo de españa declarado como tal), Mogarraz, Miranda del Castañar y San Martín del Castañar.
Te aconsejamos también por su cercanía que visites Ciudad Rodrigo y Candelario. La arquitectura tradicional de todos estos pueblos de tradición morisca, judía y cristiana es singular: el trazado de las calles, lo abigarrado de sus caseríos, sus recoletas plazas, hacen de este espacio un lugar muy diverso y pintoresco pero sobre todo de gran belleza.

La "Sierra de Francia" siempre estuvo muy relecionada con la comarca de "Las Hurdes" en la provincia de Cáceres, principalmente por su cercanía, es posible visitarla desde aquí, te recomendamos los pueblos de Rio Malo de Arriba y El Gasco; en este último se localiza un antiguo volcán y una cascada, "el chorro".

Para los más intrépidos y amantes de la naturaleza "La Sierra de Las Quilamas" es otra de las posibilidades, declarada Parque Natural recientemente fue el lugar que escogio D. Rodrigo para esconder a su enamorada la Reina mora "Quilama".

El clima de esta comarca se caracteriza por inviernos no muy crudos ni veranos calurosos; agradables gran parte del año; una combinación del dominio Atlántico y Mediterraneo. La Vegetación se caracteriza fundamentalmente por su gran variedad; de forma espontánea aparecen robles (rebollo y carballo), castaños, encinas, alcornoques, quejigos, junto a otras especies singulares como el Tejo y el Olmo.

Arbustos y Matorrales: Madroños, Jaras, Lavandas, Acebos, Brezos y Retamas.

Los cultivos fundamentales: La cereza, la uva, y la aceituna.

Es una vegetación exuberante y rica de la que podrás disfrutar a través de infinidad de senderos de los que te aconsejamos en la "Casa Victoria".
La fauna en este espacio natural es fundamentalmente variada, cabe señalar la presencia del águila real, el jabalí, el corzo, la cabra montes, junto a otras especies singulares como la cigüeña negra, el buitre negro y leonado, la nutria, el buho real, la garza real, el alimoche y toda una larga serie casi interminable. Fundamentalmente se trata de un espacio natural único que te invitamos a conocer y sobre todo queremos contar contigo para preservarlo a través de esta pequeña iniciativa de " Casa Victoria".